Sí, somos lindas. Porque sabemos que el éxito en el amor no se debe a la apariencia física, sino a nuestra actitud. Siempre, siempre los hombres nos buscan. ¿Por qué? Bueno, pues porque no los necesitamos. Nos gusta estar con ellos, es cierto. Pero no dependemos emocionalmente ni económicamente de ellos. Depender económicamente de un hombre, nos degrada a un nivel que no queremos conocer. Somos independientes en todo aspecto. Y claro, esto es lo que atrae a los hombres. La mujer a la que deben conquistar. Buscan una compañera de vida, no una mascota a quien mantener y alimentar con lo básico; no buscan a una mujer dispuesta a lamerles los tobillos a cambio de un poco de atención. La tendencia es y apunta a que el hombre intelectual y moderno siente rechazo por las mujeres que buscan ser mantenidas toda su vida.

Un hombre se fijará más en la mujer que tal vez no es despampanante, pero que sí es segura de sí misma. Que se da un alto valor tácito, es decir, no anda pregonando lo que vale, pero con sus actitudes de modestia, mesura, y seguridad, le hará ver que ella es un tesoro invaluable, algo que vale la pena intentar alcanzar. ¿Para qué quieres ser idéntica al personaje de moda en la televisión o en las pasarelas, si al abrir la boca aburrirás a tu chico? Eso no tiene sentido. Recuerda: a un hombre puedes gustarle, a otro tal vez no. Y viceversa. El mundo no se acaba porque el chico que tienes en mente no te vea hermosa. Al pensar así, ¡zas! lo tienes en tus manos.
(continuará...)
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