Recientemente tuve oportunidad de leer este libro, del que había escuchado hablar en muchas ocasiones. De manera escéptica, comencé a leerlo, pero para mi sorpresa, encontré en él, con un lenguaje bastante sencillo, información que puede ser de suma utilidad a la hora de estar inmersos en una relación de pareja.
Las relaciones de pareja pueden ser extremadamente complejas, y muchas veces olvidamos que la clave está en el bienestar personal, en remontarnos a los principios básicos de dignidad y de amor propio, en cuya base descansa nuestro bienestar emocional.
Haré un resumen del libro que iré publicando por capítulos. Espero que, a quienes estén sufriendo de amor, o se sientan morir por causa de su efecto, esta información les sea de suma utilidad. (Aclaro que no es mi punto de vista personal, sino únicamente una sinopsis de la obra).
Comencemos con las siguientes cuestiones: ¿sientes que amas a tu pareja de una manera sana e inteligente? ¿sientes que el amor es una carga, un dolor inevitable aunque por momentos dulce o una cruz? Tristemente, el amor no fortalece a todas las personas. Muchos dejan de ser ellos mismos con tal de mantener o retener a toda costa una relación irracional y angustiante. Aunque se nos olvide a veces, amar jamás debe ser dejar de ser uno mismo, sentirnos maltratados y humillados constantemente bajo el yugo de alguien más, sólo por amor.
Cuando un amor nos hace sentir rechazados, juega con nosotros a través de la incertidumbre, te hace dudar si te quieren de verdad, te hacen esperar... cuando ese amor te dice "no" constantemente, te hace suplicar, insistir, rogar, persistir más allá de la lógica... cuando ese amor te hace esperar milagros... no es amor de verdad. En el verdadero amor, el sufrimiento es la excepción, no la regla.
Este libro se divide en diez princpios, que iré resumiendo.
Principio I
Si ya no te quieren, aprende a perder y retírate dignamente.
El olvido es una forma de libertad. (Khalil Gibran).
Todas las pasiones son buenas cuando uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizann. (Jean-Jacques Rousseau).
Anatomía del abandono. La sorpresa.
Es cuando la persona a la que amamos nos dice que no siente ya nada por nosotros, o que siente muy poco, y nos quedamos sorprendidos, porque no estamos preparados para recibir esta noticia. Hemos venido ignorando las señales de distanciamiento, de falta de miradas, de falta de detalles... la mente nos engaña haciéndonos creer que son "suposiciones nuestras" y que seguramente estás exagerando. Sin embargo, llega el día en que tu pareja te dice que ya no te quiere, que ya no desea seguir contigo, que será mejor para los dos y que algún día se lo vas a agradecer. En realidad, así es. Debes agradecer que se vaya de tu vida esa persona que no te ama, que no te incluye en su proyecto de vida personal. Aceptar y retirarte. ¿Para qué estar con alguien que no quiere estar contigo?
Colapso y aturdimiento.
Después de enterarte, y tras unos minutos le preguntas a tu pareja ¿estás seguro? ¿lo pensaste bien? Lloras. Hasta le ofreces a la otra persona un tiempo para que lo piense. Te dice fríamente que ya lo pensó. Lloras. Le preguntas: ¿y si te arrepientes? Sólo hay silencio. No entiendes que eso es lo que quiere la otra persona: dejarte. Seguir su vida sin ti.
¿Por qué dejó de amarme?
Puede haber otra persona, o bien quiere reinventarse (para lo cual necesita estar solo=tú le estorbas), o el sentimiento se apagó sin razón aparente. A veces duele más cuando el sentimiento se apaga sin razón que cuando te dejan por otra persona. Examinamos qué hicimos mal y llegamos a la conclusión de que el problema somos nosotros, que podríamos cambiar si se nos brinda una oportunidad.
¿Me aceptarías nuevamente si prometo cambiar?
Sincera e ingenuamente, piensas que donde hubo tanto amor, puede recuperarse todo. Que si tu cambias, podrías reconquistar a la persona que te ha dejado. Le juras que cambiarás, que serás una persona renovada, que corregirás todo aquello que le molestaba... pero nada. Ya no te quiere. No cambiará de opinión ni de sentimientos. Te atormentas más al no aceptar la realidad.
Vencer o morir
Tal como te han enseñado tus padres, pones en práctica que debes perseverar. Entonces, te propones reconquistar a tu ex pareja. A cada intento, te humillas y el rechazo es mayor, te duele el doble. Mucho cuidado. No es cierto que el amor todo lo hace y todo lo tolera y aguanta. El amor puede doblegarte, hacer que te arrastres y puede acabar con tu salud emocional y mental. Con el abandono, viene el hundimiento de tu autoestima. No puedes hacer todo tú solo para que esa persona quiera estar contigo. Se necesitan dos personas, dos ganas, dos necesidades de dar y recibir amor para que una relación exista. Cuando alguien ya no te ama, es mejor sufrir de una vez. Luchar por que alguien te ame de nuevo, deja secuelas imborrables en tu interior. Si sigues intentando regresar, la incertidumbre sostenida y cruel acabará con lo que tú eres. Dejarás de sonreír.
¿Hay otra persona?
Si tu pareja te ha sido infiel, su desamor no es honesto. Tú eres un obstáculo para sus planes. "Otra persona ha entrado en su corazón y ya no cabes tú". Te excluyen, te desprecian. El dolor es mayor cuando, no sólo te dejan por alguien más, sino que aparte te culpan de la infidelidad y del fracaso de la relación.
Dentro de ti, sabes que debes alegrarte de que semejante persona se largue de tu vida. Pero como estamos obnubilados, no vemos la realidad, perdemos la dignidad. Nos comparamos, pensamos si será que la otra persona es más atractiva, con más dinero... ¿desde cuándo me engañaba? DETENTE. El cómo, cuándo y dónde, no importa. Lo importante es lo que te hizo: TE FUE INFIEL, NO TE QUIERE. No cambiará. Las resurrecciones afectivas no existen. Cuando el amor se acaba, hay que enterrarlo.
El desamor que libera
Es la pérdida que vale la pena festejar. Ya no tendremos incertidumbre. Hay dudas dolorosas que sólo la certeza calma. Es curioso, porque pasas meses sufriendo, y cuando te dicen la verdad ¡hasta sientes que te han quitado un gran peso de encima! Ya sabes a qué atenerte.
No todo el desamor es malo, ni todo el amor es sostenible. Por mucho tiempo, hay personas que nos mantienen a su lado, juegan, nos hacen sentir los únicos. Aparece alguien más joven, más atractivo y nos sacan de su vida. Cuando esto sucede, nos están abriendo la jaula, nos están dejando volar libres.
Propuesta para no morir de amor cuando ya no te quieren:
1. Aprende a perder aunque duela. No persigas a quien ya se fue de ti. Ya no quiere estar contigo. No insistas. No te vayas en contra de la realidad, sólo toma armas para enfrentarla de loa mejor manera. No depende de ti. No tiene sentido convencer a una persona de que te quiera. Mejor despeja tu mente para dejarla libre y que después entre una persona a ella, que se sienta feliz de amarte. Si alguien no te quiere, no sabe lo que se pierde. Muchas personas abandonadas, con el tiempo están agradecidas porque encontraron a alguien mucho mejor que quien las abandonó. Y en el presente, la persona que tanto dolor les causó, ya no les provoca ningún sentimiento. La memoria emocional con el tiempo se convierte en memoria conceptual, fría y adaptativa. ¡Y pensar que habrías hecho lo que fuera por retener a esa persona que ya no te quería! No es fácil. Es una batalla diaria. Pero con el tiempo, la calma llega.
2. En los amores imposibles, la esperanza es lo primero que hay que perder. No hay futuro. En el desamor declarado y demostrado, la desesperanza es un bálsamo. Si ya no te aman, no esperes nada. Un pesimista inteligente es mejor que un optimista mal informado. A veces puedes pensar ¿y si me vuelve a amar y ya no lo quiero? Realmente ya no te importará. Los amores tardíos son enclenques e indeseables. No te sirven.
3. El sesgo confirmatorio: "aún me quiere". Piensas que tu sueño se hará realidad con tan sólo desearlo con todo tu corazón. Confundes una llamada, una mirada. Tu mente distorsiona la información y empiezas a ver lo que quieres ver y a sentir lo que quieres sentir. Sientes que el viejo amor está renaciendo. Hasta que te envían una invitación de que la persona a quien amas se casará con otra. ¡Qué autoengaño! El amor de pareja no es mágico. Es resultado de una realidad construida diariamente.
4. ¿Para qué humillarte?. Suplicar, jurar, agachar la cabeza, esclavizarse, halagar excesivamente al otro no está bien. La sumisión, con el tiempo, fastidia. Se acaba el poco afecto, se pierde el poco respeto. Te tendrán lástima. Le darás más poder a la persona que no te ama. Agrandas su ego. Vuelve a hablar con tu familia, vuelve a tus raíces. LOS PRINCIPIOS NO SE NEGOCIAN. Llora, ponte mal, pero tú solo. No supliques. No te regales.
5. Rodéate de gente que te ame. No necesitas a las personas que te hagan ver que "tú tuviste la culpa", Los que te quieren de verdad, toman tu partido de inmediato, se preocupan por ti, hayas tenido razón o no. te defienden, te sacan a flote. Aléjate de las personas que te quieren ayudar diciéndote que perdiste a una gran persona, que tu forma de ser, tu carácter lo desesperó e hizo que te traicionara, que te dejara de querer. Evita a las personas que te dicen "es verdad que él es bien enamorado, que es complicado; pero tú también debes reconocer que no eres cosa fácil". Deshazte de este tipo de personas de tu entorno emocional. Lo que necesitas es apoyo, soporte, silencios compartidos, golpecito en la espalda, una palabra de ánimo, necesitas amor, que busquen disminuir tu dolor. Necesitas que te digan que eres genial, atractivo, buen partido, etc. Deja para después la crítica constructiva, para cuando hayas comenzado a olvidar. Lo importante es que te ayuden a salir del agujero en que estás. Lo harán los que te quieren de verdad. Y partiendo de ahí, de la base segura de la amistad, reconstruirás de nuevo tu capacidad de amar.
6. Aléjate de todo aquello que te recuerda a tu ex. Fotos, cartas. música, etc. Si puedes, acude a un profesional especializado para sanar. Empieza de cero. Borra todo.
7. Aplica la técnica del STOP. Cuando pienses en tu ex, aplaude y di en voz alta ¡STOP!. Esta técnica desorganizará tus pensamientos y te ayudará. Sal, no te encierres. Ve al cine, distráete. Exponte a la luz pública, conoce gente.
8. Recuerda tanto lo bueno como lo malo. ¿No tenías buen sexo? ¿te fue infiel? ¿era indiferente? ¿no tenías tema de conversación? Rescátalo de la memoria. Reproduce los hechos. Ten presente lo malo de la relación, para evitar que tu mente añore, recuerde y te haga sufrir. No idealices a tu ex por tu soledad. Recuerda: te hizo sufrir. No te merece.
9. Si tienes hijos, únete a ellos. Ellos son parte tuya, te sacan a flote. Tu ex te hunde, ellos te rescatan con el verdadero amor que te tienen. Ellos son sangre de tu sangre, tu ex, no. Tus hijos te aman incondicionalmente, tu ex no. El amor de los hijos también te realiza.
(Continuará...)
Acabo de descubrir este Blog, a proposito de una busqueda totalmente diferente.... en fin! me agradó.
ResponderEliminarHey, gracias por tus palabras y por leerme!!
ResponderEliminaroye q buena informacion y sabes q todo eso me esta pasando... y no logro superarme tratare d seguir estos consejos
ResponderEliminarHey muchas gracias por leer mi blog, espero poder seguir ayudando... sugerencias son bienvenidas en cuanto a temas. Un beso.
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