Aunque no es fácil, el divorcio, al igual que todos los duelos, se puede superar. Desde la niñez, a muchas niñas la sociedad les vende la idea de que serán felices al encontrar y casarse con el hombre de sus sueños. Esto, ya de por sí, es una dirección errada de vida. La fortaleza de la mujer comienza desde la infancia, en que se le debe enseñar que es una personita maravillosa, que no necesita de nadie más que ella misma para ser feliz. Inculcar a las niñas que lo principal es su propio bienestar, es entonces un acierto, y de esta forma se irán formando con seguridad y madurez propias de su edad, pero también propias para afrontar los giros que tome su vida, aún cuando estos sean dolorosos, y sabrán salir adelante más fortalecidas.


Primero que todo, recuerda, todo en esta vida tiene un principio y un final. La vida misma es así. Algunas situaciones, prometen durar "para siempre"... sabemos todos que no es así. Los lazos a veces se disuelven por decisión de ambas partes, a veces la vida decide disolverlos a través de la muerte. ¿Ves? Todo algún día tiene que terminar. Ante esta situación, puedes quedarte en actitud pasiva encapsulada en el momento del dolor, viviéndolo una y otra vez, o bien puedes tomar armas para provocar esa mejoría emocional que tu vida necesita. Sé que cada persona vive la pérdida de una manera diferente, sin embargo a continuación te enumero algunas sugerencias que podrían serte de utilidad en ese proceso tan difícil, pero no imposible de superar.
1. Por nada del mundo te involucres en una nueva relación de pareja de inmediato. Esto puede ser un error grave. Paliar el dolor, el vacío que dejó nuestra anterior pareja rellenándolo con una nueva persona, sólo nos creará más confusión. El proceso de la pérdida conlleva una serie de etapas que debemos vivir de manera individual, sentirlas, afrontar la crisis y superarla. Claro, en algún punto de tu vida podrás tener una nueva relación de pareja, pero eso será después del tiempo necesario para que estés totalmente bien. Además, en esta etapa debemos aprender de todos aquellos errores que cometimos, para crecer de manera personal. Edificarnos como personas nos ayudará a tener en el futuro una relación de pareja saludable.
2. Memorízate: Puedes vivir sin tu pareja. Aunque años de convivencia, momentos gratos estén en nuestra memoria, siempre cabe recordar que nacimos sin pareja, por lo tanto, y siendo prácticos, podremos sobrevivir sin esa persona. Sentimos morir, es cierto, pero créeme, nadie se muere de amor.
3. Cuida de tu salud. Duerme, ejercítate, aliméntate sanamente. Un organismo saludable será menos propenso a la depresión. Necesitas energía para levantarte. Necesitas ser tú mismo de nuevo.
4. Jamás te compares con los demás. No necesitas compararte con tus amigos que llevan años de casados, que aparentan ser felices. Recuerda: nadie sabe qué sucede en cada matrimonio. Además el hecho de que no haya funcionado con tu ex pareja no implica que no funcionará con nadie más.
5. Recuerda lo valioso que eres y todas las cosas buenas que tienes en tu vida. La relación de pareja que se terminó es sólo uno de los tantos aspectos de tu vida. Si tienes hijos, piensa en ellos, agradece que están bien, agradece por todo lo que estás aprendiendo, agradece la lección que te llega porque indudablemente te hará ser una mejor persona. Agradece que en tu casa ahora reina la paz, ya no hay gritos, ya no hay peleas, ya no hay lágrimas eternas... Las hay, pero será sólo por un tiempo. Cuando finalices este proceso, no llorarás más por esta relación que terminó.
6. Haz una lista de las cosas que tienes qué hacer. En la angustia, se nos olvidará hasta comer. Haz un check list diario de las actividades que tengas que cumplir. Esto te ayudará a organizarte.
7. Asesórate legalmente en cuanto a todo lo relacionado con tu divorcio, tus derechos y obligaciones.
8. Busca ayuda psicológica tanto para ti como para tus hijos. Este proceso podrá asimilarse mejor si se acepta con madurez y con apoyo profesional. Además tendrás un punto de vista neutral que no buscará hacerte caer en la culpabilidad, sino que recuperes tu salud emocional.
9. No te cierres a conocer gente. Sal. Ve con tu familia y amigos. Deja el orgullo, nadie que te aprecie verdaderamente pensará que fracasaste, al contrario, se alegrará por ti, porque seguramente no eras feliz en esa relación y ahora tienes abiertas las puertas hacia la verdadera libertad y felicidad. Si tu familia no te busca, búscala tú. Refuerza los lazos que tal vez dejaste un poco olvidados por tu relación de pareja.
10. No gastes tu tiempo y energía en las cosas que no dependen de ti. No gastes tu tiempo intentando hacer entrar en razón a tu ex pareja en cuanto a temas como pensión alimenticia, responsabilidades. Estos temas no dependen ya de ti. Siendo adultos, estas decisiones le corresponden de libre voluntad a tu ex pareja. Si no actúa por convicción, ni por su propia responsabilidad, deja que tu abogado se encargue. Hay obligaciones que ninguno de los dos podrá evitar. Tú enfócate en tu bienestar emocional y en el de tus hijos.
11. Un divorcio no te hace menos que nadie. No intentes demostrar o aparentar que eres una persona estupenda, que eres perfecta, que tú no tuviste la culpa. La opinión de la gente es como el ombligo. Sobre todo si es negativa. No te sirve para nada. Deja la culpabilidad de lado. Para que una relación funcione, se necesita de dos personas, lo mismo para que se destruya. Haz caso omiso a la moral de turno. Haz caso omiso de aquellas amigas que se compadecen de ti, y lamentan que ahora estés completamente sola y te lo digan con lástima, haz caso omiso de quienes te pregunten ¿y ahora qué vas a hacer? "te toca salir adelante sola, pobrecita". Toda esa gente: a la basura. Tú eres una gran mujer. Lo que tu vida necesita es gente que te diga: "Llora, te hará bien y después maquíllate. Mucho tiempo te tardaste, ese tipo no te merecía. Demasiado tolerante fuiste".
12. No te conviertas en una carga para tus hijos. Recuerda, eres TÚ eres quien debe darles fortaleza. Muéstrales tu mejor cara. TUS HIJOS NO DEBEN CONVERTIRSE EN TU REFUGIO Y TABLA DE SALVACIÓN. No te conviertas en dependiente emocional de nadie. Debes salir adelante por ti misma.
13. Retoma hobbies que tenías olvidados. ¿No salías por estar con tu esposo? ¿Y las clases de fotografía que nunca tomaste? ¡Ahora es el momento! Redescúbrete. Reencuéntrate con todo aquello que te gustaba y dejaste de hacer.
14. Sigue estudiando. Sigue aprendiendo. Llena tu vida de conocimientos nuevos. ¿Dedicaste tu vida a atender al hombre del que te estás divorciando? No te preocupes, no hay problema. Tú eres dueña de tu destino. Inscríbete en una universidad. Conoce gente. Poco a poco llenarás tu vida de personas de otro nivel, sin importar la edad que tengas.
15. No le vendas a tus hijas la falsa idea romántica de que un hombre perfecto las hará felices y que serán felices con ellos para siempre. Las niñas no pueden ser una Disney princesa para siempre, hazlas crecer con los pies sobre la tierra.
Si has pasado ya por un divorcio, amiga, sabes de lo que hablo. La vida sigue. A veces lloramos a un hombre que se asemeja a un auto. Viejo y pasado de moda. No conseguimos ver los preciosos modelos de agencia que estamos por ver en el mercado. No nos ceguemos. Eduquemos a nuestros hijos respecto a cómo ser independientes, a responsabilizarse por su propia felicidad, a manejar la frustración. A seguir adelante. Les estaremos haciendo un favor para su vida y estaremos criando adultos equilibrados emocionalmente, e inteligentes.
No te angusties si ya no rondas los 30´s, si y a tienes 50, hijos, deudas... ¡No mujer! Ponte linda, guapa, siempre habrá algún hombre que llene tus expectativas y ponga sus ojos en ti. Y tú en él.
Así que ánimo. Mujer hermosa, adelante. Hay miles de peces en el mar, pero sobre todo, la vida sigue y tú tienes el privilegio de seguir en ella.
Abrazos.
13. Retoma hobbies que tenías olvidados. ¿No salías por estar con tu esposo? ¿Y las clases de fotografía que nunca tomaste? ¡Ahora es el momento! Redescúbrete. Reencuéntrate con todo aquello que te gustaba y dejaste de hacer.
14. Sigue estudiando. Sigue aprendiendo. Llena tu vida de conocimientos nuevos. ¿Dedicaste tu vida a atender al hombre del que te estás divorciando? No te preocupes, no hay problema. Tú eres dueña de tu destino. Inscríbete en una universidad. Conoce gente. Poco a poco llenarás tu vida de personas de otro nivel, sin importar la edad que tengas.
15. No le vendas a tus hijas la falsa idea romántica de que un hombre perfecto las hará felices y que serán felices con ellos para siempre. Las niñas no pueden ser una Disney princesa para siempre, hazlas crecer con los pies sobre la tierra.
Si has pasado ya por un divorcio, amiga, sabes de lo que hablo. La vida sigue. A veces lloramos a un hombre que se asemeja a un auto. Viejo y pasado de moda. No conseguimos ver los preciosos modelos de agencia que estamos por ver en el mercado. No nos ceguemos. Eduquemos a nuestros hijos respecto a cómo ser independientes, a responsabilizarse por su propia felicidad, a manejar la frustración. A seguir adelante. Les estaremos haciendo un favor para su vida y estaremos criando adultos equilibrados emocionalmente, e inteligentes.
No te angusties si ya no rondas los 30´s, si y a tienes 50, hijos, deudas... ¡No mujer! Ponte linda, guapa, siempre habrá algún hombre que llene tus expectativas y ponga sus ojos en ti. Y tú en él.
Así que ánimo. Mujer hermosa, adelante. Hay miles de peces en el mar, pero sobre todo, la vida sigue y tú tienes el privilegio de seguir en ella.
Abrazos.
Imagen: http://fadep.org
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